Santo Domingo.-A más de una semana de la explosión, que dejó 32 fallecidos en San Cristóbal, los trabajos en la zona del desastre se encontraban paralizados ayer por las lluvias debido a la incidencia de la tormenta tropical Franklin.

A pesar de esto, ya los negocios en los alrededores como cafeterías, repuestos, ferreterías y otros permanecían abiertos, con la finalidad de retornar a una anhelada normalidad tras la tragedia.

Asimismo, en el lugar permanecían colocadas las cintas para limitar el acceso directo a la zona afectada, mientras los policías y guardias custodiaban el lugar donde se encuentran también los equipos de trabajo de los diferentes organismos.

Allí se podía observar que los escombros han sido removidos casi en su totalidad, por lo que es mínima la acumulación de residuos donde ocurrió destrucción parcial de las edificaciones.

La entrega de las ayudas tanto económicas como de alimentos continúa su curso, tras empezar el lunes con la entrega de 50 mil pesos a los familiares de las víctimas mortales, aporte que se extenderá hasta diciembre con 20 mil pesos mensuales.

De acuerdo con Pura Casilla, gobernadora de la provincia, durante horas de la mañana de ayer, un equipo estuvo visitando a los afectados de la explosión que, de una u otra forma, fueron ingresados a diferentes centros de salud.
Con esto, estarían haciendo un levantamiento para determinar el apoyo que se le va a dar a cada uno, ya que como ha explicado en otras ocasiones, cada caso es diferente y, por ende, la ayuda variaría.

Explicó que este martes trasladaron a dos de los heridos a diferentes hospitales para ser curados, esto como forma de seguimiento en el tratamiento de las heridas sufridas en el siniestro.

Negocios cercanos a la zona afectada ya abrieron sus puertas al público.

Además, indicó se estaban asegurando si estas familias tenían algún tipo de vulnerabilidad respecto a la tormenta, para proceder a moverlos de lugar.

Demolición edificios
Dijo, que aunque los organismos han dicho que se podía demoler, exceptuando donde ocurrió la explosión, todavía no se ha procedido a la demolición de los edificios, ya que esperan un documento por escrito.
En cuanto a las carpas donde se brinda la asistencia de salud a los afectados, Casilla sostuvo que estas fueron quitadas para evitar algún inconveniente por la tormenta.

Sin embargo, informó que los psicólogos continúan dando las atenciones necesarias a la población.
En ese sentido, la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), recomendó en un informe la demolición de las tres edificaciones más afectadas por la explosión del pasado lunes 14 de agosto.

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