Cuando cada mes nuestras deudas son mayores o nuestro patrimonio menor, es lo que llamo empobrecerse. Hay comportamientos que nos muestran el porqué del camino que estamos recorriendo.

El camino a la tranquilidad financiera está lleno de tentaciones. Mientras más ganamos, más potencial de gasto tenemos. Llega un momento que nuestro ingreso supera las expectativas y los hábitos de consumo cambian.

¿No has comprado algo mayor de lo que tenías solo por tener dinero disponible? Y cuando digo disponible, me refiero también a lo que nos aporta en posibilidades la tarjeta de crédito, nuestra amiga o enemiga plástica. Las que enseño a utilizar de manera productiva en mi libro Arco Iris Financiero.

Te entrego un listado de 5 gastos que nos muestran nuestro comportamiento con el dinero. Podríamos pensar que son gastos que, por pequeños, no influyen en nuestro resultado. Al final te diré por qué sí.

  1. Dejar las luces y ventilador encendidos al salir de una habitación.
  2. Salidas sin asignarles monto a gastar.
  3. Transportarse en taxi sin calcular si podemos con su costo mensual.
  4. Tener malos hábitos de salud, como el gasto en cigarrillos.
  5. Pagar suscripciones sin utilizarlas.

Es solo un ejemplo, puedo poner 30 si deseara. Lo que puedo asegurar es que todas ellas me llevan a un mismo punto de partida.

–Pero, Diego Sosa, hay que darse gustos.

Nadie que esté más de acuerdo que yo. Por eso hablo al respecto. Quiero que las personas se den gustos… pero tener cada día menos dinero disponible no es lo que los llevará a darse más gustos cada día.

Las preguntas aquí son:

  • ¿Cuáles gustos te quieres dar?
  • ¿Con qué frecuencia te los quieres dar?
  • ¿Cuántos gustos te quieres permitir?
  • ¿Quieres vivir esos gustos de manera perenne? De manera que no parezca que te estás dando gustos, por ser parte de tu diario vivir, mientras tu patrimonio sigue creciendo.

Si dejas de desperdiciar en los cinco gastos que propuse al principio, podrás darte otros gustos, y mucho mayores. A ver: ¿Es un gusto necesario pagarle a la empresa que te vende la energía dejando luces encendidas, en vez de reunir ese dinero para hacer un viaje?

Dije anteriormente que el problema que nos lleva al gasto en los renglones mencionados es el mismo, ahora te explico. No dimensionar el gasto, no tener un control de desperdicios, no pensar en el futuro, etc., es lo que nos lleva a actuar de esa manera. Esos pequeños gastos de todos los días son grandes gastos al año, e inmensos en la vida.

Quien tiene esos gastos es de las personas que no está programada para evitar el desperdicio, ni lo lleva a usar el dinero en lo que es de provecho.

La solución es llevar al consciente lo que aquí hablamos para comenzar a usar el dinero en la construcción de un mejor mañana. Planificando, guardando y programando lo que sí se quiere adquirir.

Diego A. Sosa Sosa
Escritor, consultor y conferencista.

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