Por Roméo Langlois | Catherine Norris-Trent

Haití enfrenta una nueva crisis desde que las pandillas, fuertemente armadas, formaron una alianza el pasado febrero, obligando a Ariel Henry a renunciar como primer ministro interino. Más del 80% de la capital está ahora bajo control de esos grupos delictivos, que exigen participar en negociaciones para deponer las armas.

Bandas de delincuentes encienden llantas de autos para marcar su territorio en Puerto Príncipe.Imagen: Odelyn Joseph/AP Photo/picture alliance

La Policía haitiana, con recursos limitados y acusaciones de corrupción, lucha contra organizaciones al margen de la ley mejor armadas. Catherine Norris Trent y Roméo Langlois de France 24 patrullaron con UTAG, una unidad especial contra pandillas, y reportan desde Puerto Príncipe.

¿Cómo se ha llegado a esta situación?

Las señales indican una escalada, al menos desde el 7 de febrero. Diversos grupos políticos y sociales habían fijado esta fecha junto con el primer ministro, Ariel Henry, para la toma de posesión de un nuevo gobierno. Sin embargo, Henry no organizó ninguna elección. En su lugar, a finales de febrero, planteó un nuevo periodo de transición hasta agosto de 2025.

El hecho de que Henry no anunciara esta medida en Puerto Príncipe, sino en una cumbre de la Caricom en Guyana, alimentó sin duda el resentimiento actual. De allí viajó a Kenia; ahora se encuentra en Puerto Rico. Muchas personas en Haití piden su regreso, otras, su dimisión. Esto último fracasa debido a la negativa de Henry; lo primero no es posible, supuestamente, porque el único aeropuerto internacional sigue siendo objeto de los ataques de las bandas.

Durante la ausencia de Henry, la situación se ha deteriorado más: a principios de marzo, miembros de las bandas asaltaron dos prisiones y ayudaron a escapar a unos 4.500 reclusos.

¿Quién es el jefe de la banda «Barbacoa»?

Las bandas rivales se han aliado. La primera y más importante es una alianza de nueve bandas, la llamada «Familia G9 y Aliados». Está dirigida por Jimmy Chérizier, apodado «Barbecue». Este antiguo oficial de policía es considerado uno de los hombres más poderosos de Haití. El año pasado, Chérizier citó a Fidel Castro y Malcolm X, entre otros, como modelos de conducta ante un periodista de la revista New Yorker. «También me gusta Martin Luther King, aunque a él no le gustaba luchar con armas, pero a mí sí», señaló.

Haití, una excolonia francesa, ocupa el tercio occidental de la isla caribeña de La Española. Al este se encuentra la República Dominicana, antaño gobernada por España. La población de ambos Estados insulares procede, en gran parte, de la costa occidental de África, y fue esclavizada y secuestrada por encargo de los colonizadores. Haití se independizó de Francia en 1804, tras una revolución que duró décadas, y es el único país del hemisferio occidental que consiguió abolir el dominio colonial bajo el liderazgo de exesclavos de ascendencia africana.

Desde entonces, sin embargo, ha habido muchos periodos caracterizados por la violencia y la inestabilidad, en los que los distintos grupos étnicos han luchado por la supremacía.

Desde mediados del siglo XX, el dictador François Duvalier propagó el desempoderamiento de la élite mestiza en favor de la mayoritaria población negra. Bajo su liderazgo, las bandas violentas se convirtieron en una poderosa fuerza paralela al poder estatal.

Otro acontecimiento clave fue el devastador terremoto de 2010, que cobró cientos de miles de vidas: el débil Estado apenas pudo paliar sus consecuencias, por lo que las bandas pudieron ampliar su radio de poder más allá de sus barrios tradicionales.

Elecciones incumplidas, corrupción y magnicidio

El descontento popular creció, y en 2019 se dirigió cada vez más contra el presidente Jovenel Moïse, acusado de corrupción. Como consecuencia de las protestas, no se celebraron las siguientes elecciones y Moïse gobernó cada vez más por decreto. En julio de 2021, Moïse fue asesinado por desconocidos en su residencia oficial. Desde entonces, Ariel Henry, que acababa de ser elegido por él como primer ministro, dirige los destinos del país, también como presidente interino. Desde el asesinato de Moïse, el orden público se ha visto sometido a una presión aún mayor. Por ello, Henry recurrió a la comunidad internacional. En octubre, el Consejo de Seguridad de la ONU decidió desplegar una fuerza de seguridad multinacional dirigida por Kenia.

¿Cuáles son las dificultades de la fuerza de intervención de la ONU?

El Presidente de Kenia, William Ruto, propuso el despliegue de hasta 1.000 agentes de policía meses antes de la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU. Pero hay dudas sobre la capacidad y la legalidad de esta misión para luchar contra las bandas de Haití.

Tampoco se ha concretado aún la financiación de la misión: la administración de Joe Biden quería aportar hasta 200 millones de dólares. Pero se duda de que los republicanos en el Congreso estadounidense apoyen este proyecto en plena campaña electoral. Así las cosas, queda por verse de qué forma responderá la comunidad internacional a la petición de ayuda de Haití.

(jov/cp) 

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