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Cuenta falsa de Twitter reporta muerte del papa emérito Benedicto XVI

Porvisionnoticias

Jul 11, 2022
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Una cuenta de Twitter falsa, atribuida al Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Georg Bätzing, reportó la muerte del papa emérito Benedicto XVI, quien dirigió la iglesia católica de 2005 a 2013.

Joseph Aloisius Ratzinger, su nombre original alemán, había renunciado como papa en 2013 con la intención de dedicarse a la oración y al retiro espiritual, mismo que fue sustituido por el papa Francisco, siendo el primer líder de la iglesia católica en renunciar a su puesto en siglos.

El rumor de la muerte del Papa emérito inundó las redes sociales, mientras que El Vaticano guardó silencio ante la noticia. Benedicto XVI se volvió tendencia en Twitter así como en Google Trends con más de 20 mil búsquedas, tan solo en México. Casi una hora después de publicado el tuit, en la misma cuenta se aclaró que ésta era falsa y que fue creada por el periodista italiano Tommasso Debenedetti.

¿Quién es Tommasso Debededetti? En una entrevista con El País en 2010, el periodista confesó que “le gusta ser el campeón italiano de la mentira” al inventar entrevistas con “los grandes”; desde Dalai Lama, Mijaíl Gorbachov, Noam Chomsky o el propio Joseph Ratzinger, a quien 22 años después “mató” a través de un tuit falso. Después, decidió “evolucionar” mientras internet acrecentaba su potencial y su alcance en la sociedad.

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Pronto, decidió que era buena noticia “matar” (metafóricamente en fake news) a los famosos, desde Isabel Allende a Mario Vargas Llosa (un par de veces), Gabriel García Márquez, Fidel Castro, a J.K Rowling y a Pedro Almodóvar.

Por eso en una nota publicada recientemente Clarín lo llamó el “mayor mentiroso de la historia del periodismo”. En Italia, de acuerdo con EFE, Debenedetti, profesor de 53 años, es considerado como un genio de la invención de entrevistas y comenta que se toma la suplantación de identidades y las cartas falsas “como un juego”, y que no gana nada con ello más que divertirse. Al periodista Daniel Gigena, del diario argentino, le aseguró que su objetivo era “mostrar la escasa fiabilidad de las redes sociales como fuente de información”.